Las fuertes nevadas que estos días han azotado varias provincias del centro y el este de China han causado pérdidas de más de 120 millones de dólares, han afectado a unos tres millones de personas y han generado problemas energéticos en algunas ciudades de la región, informó hoy la prensa estatal Xinhua.
Las provincias de Hubei y Anhui, en la cuenca central del Yangtsé, son las más afectadas por la nieve, que causó el derrumbe de dos millares de casas y obligó a desplazar a unas 6.500 personas.
Alrededor de 170.000 hectáreas de cultivos en esas provincias se han visto dañadas por el clima extremo, que en la capital de Hubei, Wuhan (ocho millones de habitantes) obligó a imponer restricciones energéticas.
En la localidad ribereña al Yangtsé se cortó el suministro de gas natural a 56 empresas para hacer frente al aumento de la demanda.
Temperaturas de hasta 10 grados bajo cero, poco frecuentes en esas latitudes, han aumentado allí el consumo de electricidad para calefactores (la mitad sur de China no tiene sistemas de calefacción instalados en las casas).
La ciudad, que experimentó la peor nevada en 40 años, sufre un déficit energético de 40.000 metros cúbicos de gas natural a causa del aumento del consumo, destacó el gobierno municipal.
Aunque la situación no es todavía tan grave, las nevadas en el centro de China -zona no acostumbrada a ese tipo de clima- recuerdan a las que en el invierno de 2008 afectaron a 19 de las 30 divisiones administrativas chinas y sumieron en el caos el sistema energético y de transportes del país.
Aquellas nevadas, las peores en medio siglo en el sur del gigante asiático, afectaron a más de 105 millones de personas, causaron la muerte de 80 y generaron pérdidas económicas por valor de 11.000 millones de dólares.




