"Chile no practica el espionaje y no acepta imputaciones", aseguró hoy de forma tajante el canciller chileno, Mariano Fernández, a la salida de una reunión en el Palacio de la Moneda para tratar la crisis con Perú a raíz del supuesto espionaje a ese país.
"Chile no tiene nada que ver en este caso, no tenemos ninguna información disponible que permita vislumbrar siquiera algún tipo de participación chilena", declaró el ministro de Relaciones Exteriores al término de una reunión con el vicepresidente de la República, Edmundo Pérez Yoma, y con el ministro de Defensa, Francisco Vidal.
Tras precisar que el embajador de Chile en Perú, Fabio Vío, está en consultas en Santiago, donde seguirá "por unos días", Fernández pidió "serenidad al Perú, y en general a la opinión pública, como el presidente (de Perú, Alan) García también lo ha señalado".
Ésta es la primera reacción de Chile después de que el mandatario peruano calificara hoy de "acto repulsivo" el supuesto espionaje de Chile a Perú, y dijera que "no se puede responder con fuego de guerra, no se puede responder mostrando los dientes apretados de las armas".
Fernández pidió al Gobierno peruano "investigar a fondo este asunto y mantener serenidad para que la opinión pública sea informada con la verdad de lo que ha ocurrido entre funcionarios de la Fuerza Aérea Peruana (FAP)".
El canciller explicó que el Gobierno ha "revisado minuciosamente cualquier posibilidad de que pudiera haber".
"Y yo les puedo decir responsablemente que no hay instituciones del Estado que tengan ninguna práctica ni funcionarios dedicados a este tipo de actividades, que no se practican por el Gobierno chileno", subrayó el canciller.
"Francamente se trata esto de un problema que tienen que resolver las autoridades peruanas", añadió.
Preguntado sobre si el Ejecutivo chileno considera que este caso puede ser un montaje, Fernández afirmó que él no va a hacer "ninguna interpretación".
El canciller precisó que el embajador de Chile en Perú se encuentra en Santiago "de vacaciones" por asuntos familiares, hecho que ha aprovechado para mantener consultas con el Gobierno chileno, y que no responde a una medida diplomática.
"No corresponde tampoco", dijo Fernández al ser preguntado sobre si la permanencia de Vío en Santiago representa una medida similar a la adoptada por el Ejecutivo peruano, que el viernes llamó a consultas a su embajador en Santiago, Carlos Pareja.
El escándalo de espionaje se desató el jueves pasado, cuando la prensa denunció que el suboficial de la Fuerza Aérea peruana (FAP) Víctor Ariza Mendoza supuestamente entregó a Chile secretos de Estado que implican las adquisiciones militares programadas hasta 2021.
El militar fue detenido y confesó su culpa.
Según la prensa peruana, un juez de Lima investiga a otros dos suboficiales peruanos y ha ordenado la captura de dos supuestos militares chilenos.

