El primer ministro de Italia, Silvio Berlusconi, asegura que nunca ha pagado por ninguna mujer, en medio de la polémica generada por las fiestas con jóvenes en sus propiedades de Cerdeña y Roma, que la Fiscalía de Bari investiga por un supuesto delito de inducción a la prostitución.
"Nunca he pagado por una mujer. Nunca he entendido qué satisfacción puede existir si no existe el placer de la conquista", afirma el político en una entrevista al semanario italiano Chi, que saldrá publicada mañana y de la que hoy los medios de comunicación del país adelantan algunos extractos.
En la primera entrevista de temática personal que concede tras estallar el escándalo por las fiestas en sus propiedades, Berlusconi aborda toda la polémica surgida tras las declaraciones de la joven Patrizia D'Addario, quien asegura que cobró 1.000 euros por asistir a una de sus celebraciones y que ha presentado a la Justicia italiana grabaciones sobre los eventos.
El primer ministro explica que, si hubiera sospechado que en su entorno se encontraban prostitutas de lujo, se habría quedado a mil millas de distancia.
"Ninguno de mis invitados ha sido nunca sometido a ningún registro personal. Si después alguno abusa de mi cortesía y de mi buena fe y viola mi privacidad, éste es un comportamiento que le descalifica a él, no a mí", incide.
"Detrás de la investigación de Bari está alguien que ha dado una orden muy precisa y muy bien retribuida a esta señora D'Addario", añade el político, quien insiste en su teoría del "proyecto subversivo" para derrocarlo.
En proceso de divorcio
Por primera vez, el político aborda en una entrevista la petición de divorcio que su segunda esposa, Verónica Lario, decidió emprender tras conocerse que el mandatario había acudido al 18 cumpleaños de la joven Noemí Letizia, cuya relación con él aún no queda clara.
La separación de Verónica Lario "ha supuesto una herida muy dolorosa. No sé si el tiempo la podrá cicatrizar", comenta el político y empresario, quien asegura que está "triste, pero sereno" en un momento en el que ve cómo fracasa su segundo matrimonio.
"Lo que es cierto -apunta- es que la nuestra ha sido una gran historia de amor. Y las verdaderas historias de amor no se borran nunca".

