Dos días después de la matanza de 44 personas durante una boda en Turquía, incluidos varios niños y tres mujeres embarazadas, los atacantes han justificado sus acciones:
"Alguien de la familia de Cemil Celebi (padre de la novia y jefe de la aldea de Bilge) violó a una chica de nuestra familia", afirmó a la policía el líder de los atacantes, Abdulkadir Celebi, guardia rural y emparentado con las víctimas.
"Entonces nosotros quisimos una de sus chicas como esposa para un chico de nuestra familia. Ellos no nos dieron la chica (Svegi, la novia, que murió en la matanza), sino que la entregaron a nuestros enemigos", relató el detenido, citado por el diario Hurriyet.
Explicó a continuación que él y sus cuatro hijos entraron en la casa donde se celebraba el acto religioso de compromiso para exigir su suspensión.
"Les advertimos de que sería terrible si no paraban la ceremonia. Ellos se negaron. Yo ni sé a cuánta gente matamos", dijo Celebi.
La peor matanza de civiles en el país
En la noche del lunes, según testigos presenciales, cuatro o cinco individuos enmascarados asaltaron dos casas de Bilge, en la provincia de Mardin, en las que se habían congregado los invitados a una ceremonia de compromiso de la hija del jefe de aldea.
Durante 15 minutos los asaltantes dispararon sus armas contra los asistentes, causando la peor matanza entre civiles jamás registrada en el país.
Hasta el momento han sido detenidas ocho personas en relación con los hechos. Según los investigadores, los atacantes quisieron matar a todos los participantes en la ceremonia para evitar posibles represalias por la venganza de sangre que se sigue practicando en esa región kurda y, además, simular un ataque terrorista.




