El telegrama, del que informa hoy el diario italiano "La Repubblica", daba cuenta de los continuos temblores de tierra registrados en la ciudad meses antes de la tragedia y del mal estado de algunos edificios, para lo que Cialente pedía la declaración del estado de emergencia.
"En relación a los graves y constantes episodios sísmicos cuyo inicio se remonta al 16 de enero pasado, bajo forma de cotidianos goteos de terremotos de unas doscientas sacudidas o más, culminados con un temblor de cuarto grado el 30 de marzo pasado, pediría una urgente aprobación de fondos para las primeras emergencias", reza el telegrama del 1 de abril.
Pediría además "la declaración de estado de emergencia a fin de efectuar las necesarias intervenciones para el restablecimiento de la idoneidad de los edificios públicos y privados. Además, se señalan en particular gravísimos daños estructurales en dos edificios escolares que acogen a 500 alumnos", concluye el texto.
Además de a la Presidencia del Gobierno italiano, el telegrama fue enviado al gobernador de la región de Los Abruzos, Gianni Chiodi, la consejera regional de Protección Civil, Daniela Stati, y la Policía de L'Aquila.




