Tras 50 horas de debate, 46 comparecencias y 12 sesiones, la comisión parlamentaria que investigó el incendio de Horta de Sant Joan (Tarragona), en el que murieron cinco bomberos, concluyó ayer.
El texto pactado por unanimidad por todos los partidos pide la aplicación de 66 medidas para mejorarla formación, el material y la información de los cuerpos de bomberos. No hubo pacto político y el tripartito tumbó las peticiones de la oposición de pedir las dimisiones del conseller de Interior, Joan Saura, y de Medi Ambient, Francesc Baltasar. La oposición denunció que la tragedia ha evidenciado las "carencias", las "dinámicas erróneas" y la "falta de autocrítica" en la cúpula de Interior.
Los representantes de los partidos en la comisión recordaron a las víctimas mortales del incendio y a sus familias y ensalzaron el trabajo de los bomberos, que durante sus comparecencias denunciaron una campaña de desprestigio. "A lo largo de las comparecen cias hemos escuchado palabras duras", dijo el presidente de la comisión Higini Clotas, "de desconfianza y temor hacia la comisión y el Parlament". Jordi Turull, CiU, afirmó que el desenlace del incendio no fue un accidente sino producto de una serie de "de disfunciones de muchos órdenes", la muerte de los bomberos hubiera sido "evitable". Por su parte, Rafael Luna (PPC) denunció la "arrogancia" de Saura; y Albert Rivera, de Ciutadans, pidió que las nuevas medidas propuestas las ponga en marcha un nuevo equipo en Interior.




