Seis años después, la división sigue. Madrid celebró ayer cuatro actos distintos para homenajear a las víctimas del 11-M, el mayor atentado terrorista que ha sufrido España y que dejó 192 fallecidos (incluyendo al GEO muerto en la inmolación de los supuestos autores materiales) y unos 1.500 heridos.
La jornada empezó a las nueve de la mañana en la Puerta del Sol, con la presencia del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz Gallardón, la presidenta, Esperanza Aguirre, y los socialistas madrileños, que el año anterior se ausentaron de esta cita.
Poco después, en la estación de Atocha, epicentro de la tragedia y lugar de ubicación del Memorial en recuerdo del atentado, dos actos simultáneos escenificaron la división. Por un lado, en el exterior, la Asociación 11-M Afectados del terrorismo, que preside Pilar Manjón, y los sindicatos UGT y CC OO. Por el otro, en el interior, el homenaje municipal con la presencia de Gallardón.
A nivel institucional el Congreso realizó dos homenajes. Por la mañana se guardó un minuto de silencio y se leyó un comunicado: "No estáis solos, recordamos y sufrimos con vosotros", asegura la declaración que leyó el presidente de la Cámara, José Bono.
Minutos antes, el pleno había aprobado una resolución por la cual establece el 27 de junio como Día de Homenaje a las Víctimas del Terrorismo. Ese día de 1960 ETA asesinó a su primera víctima mortal, una niña de 22 meses, Begoña Urroz.
Por la tarde, las asociaciones realizaron un sobrio acto en el que se leyeron la Declaración de los Derechos Humanos y los nombres de las 192 víctimas mortales.
LAS FRASES
«[Las víctimas] se merecen el respeto y el recuerdo de la ciudadanía de bien de este país»
Pilar Manjón
11-M afectados por el terrorismo
«Para evitar la impunidad hay que lograr que el terrorismo no prescriba»
Ángeles Pedraza
Asoc. Víctimas del Terrorismo




