El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) investigará los 203.000 euros que el magistrado Baltasar Garzón cobró por unas conferencias en Nueva York. El juez no notificó esta cantidad a pesar de que la norma sanciona como falta muy grave "faltar a la verdad en la solicitud de obtención de permisos, autorizaciones, declaraciones de compatibilidad, dietas y ayudas económicas".
El lunes, el Tribunal Supremo (TS) archivó una querella por cohecho presentada por un abogado al considerar que estos hechos no constituyen delito penal. Sin embargo, envió el caso al CGPJ por si entiende que es motivo de sanción. El organismo de gobierno de los jueces ya archivó esta causa hace unos meses pero ahora, tras una nueva denuncia del mismo letrado, ha reabierto la investigación.
Sin mala fe, dice el juez
Por su parte, Garzón desmintió ayer "rotundamente" que actuara "con mala fe o con afán de ocultar al CGPJ" información sobre sus retribuciones durante su estancia en Estados Unidos, según fuentes cercanas al magistrado. El juez asegura que este órgano "nunca le preguntó si iba a cobrar" por unas conferencias que ofreció en la Universidad de Nueva York.
Las mismas fuentes explicaron que en el momento en que Garzón solicitó la licencia de estudios para organizar el simposio, las retribuciones que iba a percibir "no estaban fijadas". En este sentido, matizaron que "si hubiera tenido interés de ocultar sus ingresos, no lo habría declarado al fisco norteamericano, como hizo".




