PNV y PSE-EE se quedaron ayer solos en la defensa de su moción ética planteada de forma conjunta por ambas formaciones en el ayuntamiento guipuzcoano de Arrasate para que los representantes de ANV -que gobierna en el municipio dimitieran de sus cargos si no rechazaban la violencia de ETA.
La iniciativa llevada al Pleno-que se desarrolló en un ambiente de tensión sólo fue respaldada por los dos partidos que la propusieron. Dos de los tres concejales de EB-Zutik se abstuvieron y uno votó en contra. La edil del PP también se abstuvo al considerar "light y oportunista" la iniciativa y al creer que debería haberse planteado directamente una moción de censura. El edil de EA y el de Aralar la rechazaron así como los siete de ANV.
El episodio de Arrasate podría abrir aún más la brecha en el seno del tripartito vasco, en crisis tras las críticas que el presidente del PNV, Iñigo Urkullu hizo ayer a EB y EA.

