Un equipo de investigadores británicos ha hallado la variante genética que influye en el ritmo al que uno envejece. Así aparece en la revista NatureGenetics, que recoge el estudio realizado en 3.000 personas por los profesores Samani y Spector.
Tras estudiar varias secuencias de ADN se concluyó que una hacía que el individuo tuviera los telómeros (las puntas de los cromosomas) más cortos, lo que a su vez acorta la esperanza de vida."La longitud de los telómeros no dice los años de una persona pero sí los que le quedan", según Leocadio Rodríguez Mañas, jefe de Geriatría del Hospital Universitario de Getafe (Madrid). Y es la razón también de que personas con la misma edad cronológica tengan una edad biológica distinta (en el ADN).
El doctor afirma que los genes "son una película, no una fotografía", y que el estilo de vida influye en ellos: "La expectativa de vida depende un 35 % de factores genéticos y un 65 % de las maneras de vivir", calcula. Tanto si la genética ayuda como si no, andar media hora al día y una dieta saludable la mejoran.




