La epidemia del sida está viendo mermada su incidencia en todo el mundo.
Según informó ayer la agencia de Naciones Unidas para la enfermedad, ONUSIDA, las infecciones por el VIH disminuyeron un 17 % en los últimos ocho años. En concreto, desde 2001, el número de nuevos contagios en África Subsahariana, el área más castigada por el virus del sida, ha descendido cerca de un 15 %. Sólo en 2008, en esa región hubo 400.000 casos menos que hace ocho años, pero allí 22,4 millones de personas siguen conviviendo con el virus. En otras zonas también ha habido descensos. En Asia oriental, las infecciones cayeron un 25 %, y en Europa Oriental, después de un aumento drástico de seropositivos por el uso de jeringuillas entre toxicómanos, la epidemia se ha estabilizado.
"La buena noticia es que tenemos pruebas de que el descenso que estamos viendo se debe, en parte, ala prevención contra el VIH", dijo Michel Sidibé, director ejecutivo de ONUSIDA. Sin embargo, el responsable del organismo matizó que algunas veces los programas están equivocados y subrayó que si se realiza un mejor trabajo "el progreso será más rápido y se podrán salvar más vidas".
Respecto a la prevalencia de los casos, el informe revela que 33,4 millones de personas tenían VIH en 2008 y que ese mismo año se registraron 2,7 millones de nuevas infecciones. Para ONUSIDA, la lectura positiva se debe a que hoy hay más gente viviendo con VIH que antes por los efectos de la terapia antirretroviral, y al crecimiento de la población. Así, el número de muertes relacionadas con el virus descendieron un 10 % en los últimos cinco años como consecuencia del acceso a los tratamientos. La agencia de Naciones Unidas y la Organización Mundial de la Salud estiman que, desde la disponibilidad de los fármacos en 1996, se han salvado cerca de 2,9 millones de vidas.




