Un 80% más de personas ha recurrido a Cáritas pidiendo ayuda desde que empezó la crisis. En 2008 las demandas ya crecieron un 4% con respecto a 2007, y en el primer semestre de 2009 nuevamente han vuelto a subir, un 40,7%.
"Esto supone que 2009 ha sido el año en que hemos atendido a más personas, hemos alcanzado un récord asistencial: si de media ayudamos a un millón, este año hemos atendido a un millón trescientas mil personas", según José Luis Pérez Larios, director de Servicios Generales de Cáritas.
Del informe La respuesta de Cáritas ante la crisis, presentado ayer, se desprende que en 2009 la gente pidió sobre todo ayuda para resolver sus problemas de alimentación, empleo y vivienda. Los fondos destinados por Cáritas a cada una de estas partidas han aumentado un 50,3%, un 19,4% y un 71,9% respecto a 2009.
En cuanto a la vivienda -la que mayor demanda genera-, cada vez son más los impagos de hipotecas, las deudas de alquileres o de recibos de luz o agua, y el hacinamiento de una familia en una sola habitación.
Pérez Larios asegurA que en su acción social de momento no se han percibido los "brotes verdes". "Aunque la situación empiece a mejorar lentamente en lo económico pasará mucho tiempo hasta que ese cambio se note en los colectivos con los que trabajamos".
Los perfiles más vulnerables, según Ana Abril, coordinadora de Análisis Social y Desarrollo, son "jóvenes parados, desempleados de más de 45 años o aquellos que se encuentran en un hogar con ingresos cero, las familias jóvenes con niños pequeños, las mujeres solas con cargas familiares, los hombres solos de más de 45 años, las mujeres mayores y los inmigrantes en situación irregular".
Los 'nuevos pobres'
Además, la crisis genera sus propias formas de pobreza: los nuevos pobres, los que han pasado de la vulnerabilidad a la pobreza y los reincidentes, aquellos que vuelven a Cáritas una vez finalizado su proceso de inserción social.
Otro efecto de la crisis es que aumenta la ayuda apersonas de nuestro país y desciende la ayuda a otros Estados. "Pero debe ser también una oportunidad para fortalecer y crear tejido social de cara a 2010, año europeo de la lucha contra la exclusión", según Pérez Larios.
Llamar a los 'sin hogar' por su nombre
Como consecuencia de la crisis ha aumentado la cifra de voluntarios: en Cáritas, tras años de caída, aumentaron en 538 en 2008. Julián Expósito lo es desde 2006. Este administrativo de 27 años por las noches se transforma. Toma un termo de café y se dedica al "acompañamiento de calle" con la ONG Solidarios para el Desarrollo. "Aquí no se ha notado ninguna avalancha". Ni de voluntarios ni de personas sin hogar. ¿El perfil de quien vive en la calle? "Ocho de cada 10 son hombres; reciben muchos golpes en poco tiempo y no tienen un tejido social". La labor de Solidarios no consiste en darles comida. "No es caridad. Sólo les tratamos como personas. Cada día pasan por delante de ellos 2.000 ciudadanos, pero nadie sabe su nombre".

