La mayoría de los urbanitas viven por encima de sus posibilidades ecológicas. Y el caso español no se queda atrás.
Según un análisis del Observatorio de la Sostenibilidad de España (OSE), todas las capitales españolas consumen más recursos medioambientales de los disponibles en sus territorios. Bilbao necesitaría 100 veces su espacio para conseguir el equilibrio ambiental; Cádiz, 90 veces; Pamplona, 89 y Barcelona, 83. Y estas ciudades, al no contar con recursos suficientes para cubrir su demanda y los residuos generados, extienden su huella ecológica fuera de ellas.
"Las ciudades son agujeros negros de materiales y energía. Se han convertido en unos sistemas tan insostenibles que para sobrevivir han de obtener elementos de lugares cada vez más lejanos. Y eso supone un gran impacto ambiental", explica Antonio Hernández, de Ecologistas en Acción.
Tres o cuatro planetas
El informe del OSE estima que cada español necesita como media 6,4 hectáreas de territorio para satisfacer su consumo y absorber sus residuos. Una huella ecológica desmesurada cuando el promedio mundial del territorio destinado por persona debería ser de 1,8 hectáreas.
"Para que todo el mundo viviese como un español medio serían necesarios tres o cuatro planetas", dice Hernández. "[Las urbes] deberían ser más reducidas y habría que vivir en un entorno en el que todo fuese más cercano", asegura. Usar el transporte público o ir a pie, beneficiarse de productos más locales y de producción biológica, y hacer un uso eficiente de la energía son algunas de las recetas para reducir el déficit ecológico personal.
Mientras la tendencia en otros países europeos ha sido ralentizarla, la huella ecológica en España "ha ido aumentado muchísimo a causa de factores como el consumo de energía", afirma el especialista de la ONG. El Ministerio de Medio Ambiente sitúa a España en la duodécima posición de los países con mayor huella ecológica del mundo, con una tasa del 2,6. A la cabeza se encuentran Emiratos Árabes y EE UU.
EL APUNTE
Estocolmo, capital verde con Hamburgo
Estocolmo y Hamburgo fueron declaradas ayer como las primeras ganadoras del nuevo premio de la UE Capital Verde Europea. La capital sueca lo será en 2010, seguida por Hamburgo en 2011. Se presentaron candidatas 35 ciudades, pero ninguna española llegó a la final.




