A Federico Mayor Zaragoza su etapa como director general de la Unesco le dejó dos cuentas pendientes: Liberia y Vietnam, los dos únicos países del mundo que no ha visitado. El ahora presidente de la Fundación Cultura de Paz se encontraba ayer en su Barcelona natal para presentar el libro El arte de vivir. Ideas prácticas de grandes líderes (Kairós).
La autora, Claire Elisabeth Terry, ha recogido testimonios de personalidades como el Dalai Lama, Muhammad Yunus y el propio Mayor Zaragoza con el fin de aportar soluciones para un mundo mejor.
Más en concreto, ¿qué nos ofrece este libro?
Es una selección de escritos de distintas personas sobre la importancia de aprovechar el tiempo en este misterio que es vivir. El libro invita a estar despiertos, a participar, a compartir y a tender la mano.
La OMS denunció ayer que 10 millones de niños mueren al año. El dato tumba el cuarto Objetivo del Milenio: acabar con la mortalidad infantil. ¿Cómo hay que tender la mano para evitar esta situación?
Hay que revisar los Objetivos del Milenio y enfrentarse a esos sinvergüenzas que nos decían que no había medios para reducir ala mitad el hambre en el mundo en 2015, esos mismos que luego hablaban de 700.000 millones de dólares para rescatar alas financieras, y decirles que ahora toca rescatar a los desfavorecidos.
Permítame decirle que se me antoja una tarea ardua.
Pues yo le digo que también Naciones Unidas deberían revisarse. Deberían dirigirse hacia un modelo multilateral y democrático y dejar de ser un órgano plutárquico y hegemónico. ¡Qué vergüenza lo del G - 8 queriendo sustituir a Naciones Unidas!
¿Y sobre el BM y el FMI?
Han de volver a aquellas funciones para las que se crearon. El BM tiene un apellido: de la Reconstrucción y el Desarrollo. Tienen que dejar de ser herramientas de países ricos. Si hasta EE UU dejó fuera de la ONU a la Organización Mundial del Comercio en su día.
Pero no todas las cuentas debe rendirlas EE UU...
En absoluto, aunque sí es cierto que EE UU es de los más responsables. Hay que ofrecer fórmulas globales. En realidad, todo pasa por cambiar la economía de guerra por la de desarrollo. Dejar de invertir 3.000 millones de dólares cada día en armamento y destinar algo de ese dinero a invertir en energías renovables, agua, agricultura, alimentación...
Gran parte de la solución pasaría por Obama, ¿cierto?
Sí, sería maravilloso. Y no sólo por eso, sino porque rompería con muchos estereotipos y con el racismo. Ese tipo tiene la talla de Kennedy.
¿Y cuál debe ser el papel de Europa en la mejora de los Derechos Humanos?
Europa tiene la capacidad y debe ser torre vigía en este proceso. Dejar de estar pendiente de lo que le dice EE UU. Europa debe ser aliada de EE UU, no estar supeditada a ese país.
Dala sensación de que ese país no le despierta simpatía.
¡Se equivoca! ¡Lo adoro! Pero no a esta administración que ha mentido para poder empezar una guerra.




