Imagine que es usted periodista y que crea un blog. Imagine también que sus convicciones difieren de la línea política del Gobierno vigente y que decide difundirlas por medio de su bitácora. Siga proyectando y, aunque le resulte extraño, imagine que le detienen y le inculpan por "incitar a la subversión del poder del Estado".
Eso es justamente lo que le ocurrió al periodista chino Hu Jia, el 27 de diciembre de 2007. Uno de los 64 ciberactivistas encarcelados en el mundo.
Esta represión informativa e ideológica ha llevado a Reporteros Sin Fronteras (RSF) a celebrar hoy el primer Día Internacional por la Libertad de Expresión en Internet, con el apoyo de la Unesco.
Protesta virtual
RSF ha animado a los internautas a trasladar a la red sus protestas con la creación de avatares que se posicionen contra las continuas coartaciones de la libertad de expresión. La acción comenzará hoy a las 11.00 y se prolongará durante las 24 horas siguientes.
La ONG ha convocado incluso una cibermanifestación. Para acudir a ésta, hay que conectarse a la página web rsf.org, acceder a un mapamundi activado para esta iniciativa y pinchar sobre los países censores. Luego se contabilizarán los manifestantes virtuales.
China es, según la ONG, la "mayor cárcel" para ciberactivistas. Son 49 los que allí se encuentran en prisión. "Aparte del Comité Olímpico nadie más parece creer que, antes de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpico, las autoridades harán algún gesto significativo en el terreno de los derechos humanos. Cada vez que liberan a un periodista otro le reemplaza", dice en el informe anual RSF Jean-François Julliard, responsable de Investigación.
Vietnam mantiene a siete bloggers en prisión y Siria a dos. El resto de este inquietante listado lo componen, con un periodista encarcelado en cada país, Bielorrusia, Birmania, Egipto, Jordania y Libia.
Videocámaras en los cibercafés jordanos
La Red Árabe para los Derechos humanos ha denunciado la decisión del Ministerio de Interior jordano de instalar cámaras de vídeo en los cibercafés para identificar a los clientes. El Gobierno pretende de esta manera evitar el acceso a páginas pornográficas ya lasque resulten ofensivas para el islam.
Condenado a muerte por criticar el islam
Sayed Perwiz Kambakhsht tiene 23 años es periodista y está encarcelado y condenado a muerte en Afganistán desde el pasado 22 enero. Perwiz Kambakhsht está acusado de haber descargado de internet y publicado textos "blasfemos". La blasfemia no era otra que la defensa de los derechos de la mujer afgana.




