La escritora francesa Cecile Slanka
ADN.es
A Cécile Slanka su novio la abandonó hace dos años. No dejó ninguna nota. "Se fue a buscar tabaco y no volvió. Y eso que no fumaba...", recuerda. Slanka aprovechó ese golpe para crear Cómo decirle adiós (ElAleph), compendio de notas para dejar a la pareja.
"Esa ruptura fue un impulso no una inspiración", admite la autora francesa. "Estaba muy enfadada; al menos podría haberme dejado un post-it diciendo que se iba", bromea. Y eso lo aprovechó para crear una amplia variedad de notas de despedida -el número depende de cada una de las seis ediciones publicadas, en Francia, Italia, Finlandia, Corea y ahora en castellano y catalán-. Un proceso creativo que usó, en cierto modo, como terapia.
Slanka recicló muchas historias que le contaron sus amigos. Aún hoy, tras un año de la primera edición en francés, "todo el mundo me habla de sus rupturas ", confiesa.
Mejor cara a cara
Las misivas homenajean a distintos autores. De todas las formas de decir adiós, Slanka destaca la carta al estilo de Marguerite Duras. "No habrá más noche que quede antes de la separación. Quizá hemos empezado a morir. Amar. O sino, tal vez. Adiós. Marguerite". "Es una carta que funciona o mucho o nada. A mí me encanta", confiesa.
A pesar del "éxito personal y profesional" que le ha supuesto esta recopilación inventada, Slanka recomienda obviar las notas y "dejar a la pareja cara a cara". Aunque, "abandonar a alguien a través de un texto es muy elegante".
Acojonado
Carole, nunca pensé que me iría de tu casa dejándote sólo una notita pero ya ves, soy un cobarde, no tengo cojones, como me dices siempre, asíque me resulta imposible decirte a la cara hasta qué punto me los tocas. 'Ciao bella', la vida será más dulce sin ti. Bernard
Jugador
Lucie, porque realmente tengo mucho que ganar si te pierdo: ¡adiós!Gaël
Telegráfico
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Lorène, tedejo.Stop.Y ni siquiera por otra. Stop. ¡Imagínate hasta qué punto tengo ganas! Stop. Jo
Ambivalente
Boris, te quiero por: tu insaciabilidad sexual, tu independencia de espíritu, tu humor serio pero burlón, la singularidad de tu carácter, tu increíble erudición, tu cautivadora profesión, tu familia fuera de lo común, y, por las mismas razones, te dejo. Adiós. Nadège
Solícita
Cariño, lo siento, no queda cuerda en el desván, la he necesitado para atar mis cosas al techo de tu coche; lo que sí queda es suficiente Valium en el cuarto de baño. Caroline
Preciso
Aude, no es que ya no te quiera... es que creo que nunca te quise. Valentin.
Obediente
Lola, como siempre me estás pidiendo que rompa con la rutina... Loïc





