Publicidad

ADN.es / La vida

Miércoles, 10 de febrero de 2010. Actualizado a las 04:11h | Madrid: 7º/0º el tiempo en Madrid

Hay algo ahí fuera

Conjeturas. En los últimos años las teorías conspirativas han surgido con fuerza, se multiplican y sacuden los cimientos de la causalidad. Pero, ¿qué hay de cierto en ello? ¿Porqué irrumpe en el escenario mediático este fenómeno?

  • Lucía Lijtmaer, Barcelona
  • ,
  • | 18/12/2006 | comentarios | Votar
    • positivo
    • negativo
  • +0 -0 |

La semana pasada murió Augusto Pinochet. O al menos, eso dijeron en los medios de comunicación. Porque en más de un foro se alzaron voces, cuestionando el hecho en sí. De nada sirve que se haya filmado el funeral, en el que el genocida aparece de cuerpo presente. Más de uno dió como posible razón para un supuesto sepelio orquestado la idea de que así Pinochet se libraría de ser juzgado y encarcelado por crímenes contra la humanidad.

En los últimos años, se ha convertido en algo habitual que ante cualquier hecho causal (ocurre A, por lo tanto ocurre B), se le insufle una teoría de conspiración en menos de 24 horas, para demostrar que nada es tan sencillo como parece. Más de uno ha oído hablar de cómo los ataques terroristas del 9/11 fueron programados y dirigidos por la CIA.

Polémicas aparte, ¿por qué, especialmente en los últimos años, las teorías de conspiración son tan frecuentes? ¿Qué hay en ellas que genere una incesante multiplicación? El periodista Chistopher Hitchens ha afirmado que este fenómeno lo provoca la confusión ante el exceso de información. Algunos sociólogos arguyen que las teorías conspirativas son agujeros negros, cabe todo y cualquier dato nuevo le da sentido. Por ejemplo: Once años después de que George Bush (padre) declarara la llegada de un nuevo orden mundial, se produce un atentado (en día 11), que acaba con dos torres, que son el símbolo del número 11. ¿Casualidad? Según algunos, no.

Probablemente los estudiosos tengan razón. Las teorías conspirativas -entre las más delirantes, George W. Bush, Tony Blair y Sadam Hussein son masones- siempre han existido, pero crece el fervor por creer en ellas, y por crear nuevas versiones. A la idea de que hay algo más allá, una especie de mito de la caverna de Platón, aplicable a cada caso, se le ha unido el auge de la tecnología: cualquier foto es manipulable, cualquier vídeo puede ser falso. A todo esto se le añade el propio disfrute paranoico de la teoría: el creyente en una conspiración se sabe solo y único ante un orden que le excluye. Pero él o ella conoce la verdad. Porque, amigos míos, como dice Mulder en Expendiente X, la verdad está ahí fuera. ¿O no?

+ 0 - 0

positive negative

0 votos

Promociones

  • /clipping/ADNIMA20100129_0857/1.jpg
  • Descarga aquí Cartilla + Cupón
  • Horoscopo
  • /clipping/ADNIMA20090109_2326/1.gif
  • Consulta también tu horóscopo diario y el horóscopo de los famosos.
  • Horoscopo

ADN.es se publica bajo licencia Creative Commons