Era un secreto a voces pero ahora ya hay miles de ejemplares impresos que lo constatan. La mala relación entre el tándem laborista de los dos anteriores premiers briánicos, Tony Blair y Gordon Brown, cuando el segundo era el ministro de Finanzas del primero queda patente en A Journey, el libro de memorias de Blair que ayer salió a la venta en Reino Unido.
En realidad, el libro confirma que la antipatía entre ambos es incluso peor de lo que apuntaban los rumores. Pese a admitir su talento y su contribución a los éxitos de su Gobierno, Blair afirma que Brown "carece de inteligencia emocional" y lo califica como alguien "exasperante" y "muy difícil" de tratar. Además, explica que sabía que iba a ser "un desastre" como primer ministro y le dedica un ¿elogio? con el que resume su trayectoria: "El problema es que cuando él era mi número dos la gente sobrevaloraba su capacidad para ser primer ministro, y cuando llegó a serlo, le subestimaron".
El ex premier también avisa a su partido de que permanecerá en la oposición si se aparta del nuevo laborismo, y pese a no arrepentirse de haber a apoyado la invasión de Irak destaca su dolor por la muerte de soldados británicos.




