Los resultados oficiales confirmaron ayer el histórico vuelco electoral en Japón, tras la victoria del Partido Demócrata en las elecciones del domingo y la debacle de los liberales tras 54 años de hegemonía.
La Cámara Baja de la Dieta, el Parlamento japonés, estará dominada por mayoría absoluta por el PD, liderado por Yukio Hatoyama, que obtuvo 308 escaños de los 480 que integran la Cámara. El Partido Liberal Democrático (PLD) se convierte así en la segunda fuerza parlamentaria al obtener 119 asientos, muy por debajo de los 303 que poseía en la anterior legislatura. Hatoyama, de 62 años, es el heredero de una importante dinastía industrial y política, y nieto de uno de los fundadores del PLD.
En 1993 abandonó el partido que ahora ha derrotado en las urnas convencido de la necesidad de que el país tomara un nuevo rumbo. Precisamente su capacidad de llevar a cabo las reformas necesarias para lograrlo será el principal desafío del líder electo, que llega al poder por el descontento de la población con la incapacidad del Gobierno de salir de la actual crisis que sufre el país.
Para ello tendrá que lidiar con la enorme deuda pública que amenaza a la segunda economía del mundo y a los mayores índices de desempleo en décadas. Asimismo Hatoyama deberá cumplir con su compromiso de combatir las crecientes desigualdades sociales, y fomentar con ayudas la baja natalidad, en un país con una de las esperanzas de vida más altas y un envejecimiento de la población que asfixia el presupuesto de la seguridad social.
En política exterior, el nuevo Gobierno pretende impulsar una relación menos sumisa a EE UU así como mejorar los vínculos con países vecinos como China y Corea del Sur.
Por su parte, el primer ministro saliente, Taro Aso, admitió ayer su fracaso en responder a los problemas sociales de Japón y reafirmó su responsabilidad en la histórica derrota del PDL. Como ya hizo el domingo tras conocer la fuerte caída de su formación frente a los comicios de 2005, Aso dijo que dimitirá de la presidencia de esa fuerza política para que pueda tener un "nuevo comienzo", ya que según Aso, es preciso que el PLD se reconstruya y vuelva al poder.
EL APUNTE
Desconfianza del sector empresarial
La elección de Hatoyama como primer ministro, con un programa de reforma fiscal y ayudas directas al ciudadano, es vista con inquietud por el poderoso sector empresarial nipón, ligado durante décadas al saliente PLD. La economía mundial está atenta a los pasos que tome el Partido Democrático para poner en práctica un programa que deberá lidiar con una deuda pública en aumento y el paro más elevado desde la posguerra, el 5,7 %. La mayor patronal de empresarios, Keidanren, recibió con cautela la victoria del PD, al que pidió cooperación y resultados concretos en sus planes de reforma fiscal y seguridad socia l.
UNA MEDIÁTICA EX ACTRIZ Y COCINERA SERÁ UNA ATÍPICA PRIMERA DAMA
El triunfo electoral de Yukio Hatoyama en los comicios japoneses situará como primera dama del país a una ex actriz con gran afición por la cocina, autora de varios libros de recetas. Miyuki Hatoyama, de 66 años, es la mujer del futuro primer ministro, de 62, con quien se casó en EE UU en 1975, cuando éste estudiaba en la Universidad de Stanford. Para ella, era su segundo matrimonio. En un país en el que las mujeres de los políticos permanecen tradicionalmente en un discreto segundo plano, Miyuki podría recuperar en Japón la presencia mediática de una primera dama, alcanzada brevemente por Akie Abe, esposa de Shinzo Abe (2006-07).
Comentarista habitual en los medios japonenses, uno de los méritos de Miyuki es haber accedido en 1959 a la escuela del Teatro Takarazuka de Kobe, conocido por su estricta política de selección, así como su dedicación profesional a la interpretación durante seis años, antes de su primer matrimonio.




