Las Fuerzas Armadas de Honduras movilizaron ayer a centenares de soldados para "evitar eventuales disturbios" por parte de grupos que respaldan una iniciativa del presidente, Manuel Zelaya, para reformar la Constitución. Los militares tomaron el Aeropuerto de Toncontín, la sede del Parlamento, los alrededores de la Corte Suprema de Justicia, el palacio presidencial y algunos puentes de la ciudad, entre otros sitios. Honduras vive una crisis política a raíz de las pretensiones de Zelaya de reformar la Carta para poder extender su mandato, algo que rechazan diversos sectores como el Ejército, y respaldan varias organizaciones populares.
Por otro lado, la justicia hondureña restituyó ayer al jefe del Ejército, el general Romeo Vásquez, al admitir dos recursos de amparo. El general fue destituido el miércoles por Zelaya por oponerse a la encuesta "ilegal" sobre la reforma que pretende celebrar este domingo. Asimismo aceptó la renuncia del ministro de Defensa, Ángel Edmundo Orellana. El Gobierno Hondureño pidió una reunión de urgencia del Consejo Permanente de la OEA.




