El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, culpó de que el resultado obtenido por su partido en las europeas fuera inferior al esperado, al escándalo surgido por su amistad con la joven Noemi Letizia, a su esposa, Veronica Lario, e incluso a la marcha del delantero brasileño Kaká del Milan.
Según el Corriere della Sera, Berlusconi reconoció a sus allegados que el escándalo Noemi tuvo una mayor influencia de la esperada en las urnas, donde el Pueblo de la Libertad (PDL) obtuvo un 35,2 % del voto cuando esperaba llegar al 45 %. Il Cavaliere manifestó que el número de electores se vio influido por la petición de divorcio de Lario hecha a través de la prensa, y agregó que el fichaje de Kaká por el Real Madrid habría causado una fuga de votos de seguidores del Milan, club del que es propietario.




