La gran influencia global de la que sigue siendo la primera potencia ha hecho que líderes de todo el mundo expresen su esperanza de que el cambio que supone la victoria de Barack Obama se extienda a todo el planeta. En su primer discurso tras su triunfo, el líder demócrata defendió que EE UU volverá a ser el faro que ilumine el mundo. El panorama internacional que deberá afrontar cuando asuma la presidencia el 20 de enero presenta retos que pondrán a prueba su capacidad como líder global.
Europa
La UE espera que la elección de Obama signifique el fin de la era de la unilateralidad que ha supuesto la presidencia de Bush. El jefe de la diplomacia europea, Javier Solana, pidió al presidente electo "una cooperación estrecha con Europa para intentar solucionar los problemas internacionales dentro de un enfoque multilateral", entre los que citó la crisis financiera, el conflicto en Oriente Medio y el cambio climático.
Oriente Próximo
La convocatoria de elecciones anticipadas en Israel tras la marcha de Ehud Olmert han condenado el objetivo del proceso de Annapolis de lograr un acuerdo antes de 2009. Tanto los líderes israelíes como el presidente palestino, Mahmud Abbas, saludaron ayer la victoria de Obama. Los islamistas de Hamás se mostraron abiertos al diálogo pero le aconsejaron "que aprenda de los errores de su predecesor". Los asuntos internos harán que Obama se tome un tiempo antes de ocuparse del conflicto árabe-israelí. Sin embargo, no es probable que espere hasta el último año de su presidencia, como hizo Bush.
Rusia
El Kremlin mostró desde un principio sus preferencias por Obama. La victoria de Mc Cain alimentaba la resurrección del fantasma de la guerra fría. Sobre la mesa Obama se encontrará el conflicto en Georgia, el polémico escudo antimisiles que Bush pretendía instalar en Europa del Este y su apoyo a que Ucrania se integre a la OTAN, asuntos que irritan especialmente a Moscú.
Suramérica
"Que gane el negro", había dicho el líder venezolano y archienemigo de Bush, Hugo Chávez. El boliviano, Evo Morales, enemistado también con EE UU, calificó de "histórico" el triunfo Obama y le pidió que levante el bloqueo a Cuba. La importancia del voto latino del lobby anticastrista de Florida le hizo pasar de puntillas sobre este asunto en campaña. Una vez presidente, se observará con atención sus pasos.
Oriente Medio
El enfoque de Obama ante la amenaza nuclear iraní es ciertamente más sensato que el "bomb, bomb, Iran" que llegó a proponer McCain. La dureza de Obama contra el régimen islámico para agradar al lobby judío no excluye en principio su voluntad de diálogo "con el enemigo". Afganistán ejercerá como el contrapeso bélico a la anunciada retirada de Irak. Reforzando su tesis de que Bush se equivocó al ubicar las raíces del terrorismo, redoblará la lucha contra los talibanes.
África
Por motivos evidentes, los líderes africanos esperan una sensibilidad especial de Obama respecto al continente. Así lo refleja el mensaje de felicitación de Nelson Mandela, que le pide que adopte como misión la lucha contra la pobreza y la enfermedad. Darfur, Somalia o Congo son sólo algunos de los desafíos africanos que pondrán a prueba su compromiso.
EL APUNTE
El incómodo legado de la era Bush
El aún líder de EE UU, George W. Bush, dijo ayer que "los estadounidenses pueden estar orgullosos de cómo estas elecciones han hecho historia". Más allá de la épica felicitación, Bush lega a Obama un país con la peor crisis financiera en décadas, envuelto en dos guerras, en Irak y Afganistán, y con una sanidad pública bajo mínimos. Además, el demócrata deberá recuperar la dañada reputación del país en el mundo, simbolizada en la cárcel de Guantánamo.




