Imagen tomada con un escáner.
ADN
Los viajeros que utilicen los aeropuertos europeos a partir de 2010 podrían acabar mostrando algo más que su pasaporte si prosperan los planes de la Comisión Europea de introducir escáneres corporales en los controles previos a subir al avión.
Mediante unas ondas electromagnéticas, el aparato genera una radiografía en blanco y negro del cuerpo desnudo del viajero en la que el policía verá claramente las partes del cuerpo -genitales incluidos- y comprobará si se ocultan armas o droga.
Los aparatos -cuyo coste ronda los 72.000 euros- serán "una herramienta más en la seguridad de los viajeros", según fuentes de la Comisión, y no sustituirán a los arcos detectores ni a los cacheos manuales. Los viajeros podrán negarse a pasar por ellos, pero su uso "permitirá evitar colas ", aseguran las mismas fuentes.
La Comisión quiere que las imágenes de los que acepten ser desnudados por esta máquina no puedan ser vistas por los agentes que están en el control de seguridad. Las pantallas se controlarán a distancia, para que los agentes no puedan saber a quién corresponde el cuerpo que les aparece en la pantalla.
Privacidad amenazada
Los escáneres, que ya se usan en algunos aeropuertos de EE UU y en el de Schipol, en Ámsterdam, han provocado las críticas de algunos eurodiputados, que han pedido una revisión del plan y que se trate en el pleno de Estrasburgo, más allá del comité a puerta cerrada donde se aprobó.
"No se ha atendido a la dimensión de la privacidad, sino sólo a la de la eficacia", denunció ayer el eurodiputado de CiU Ignasi Guardans, que teme que si el escáner se introduce en los aeropuertos europeos, pueda acabar siendo de uso obligatorio. "Vista la experiencia del control de los zapatos, es algo probable. Además, nada impide que las autoridades de Barajas o de El Prat instalen un escáner mañana", aseguró.
Grupos de defensores de las libertades individuales también han mostrado su rechazo a estos aparatos, sobre todo en Gran Bretaña, donde hasta hace poco había uno en el aeropuerto londinense de Heathrow. En declaraciones al diario británico Daily Telegraph, el director de la ONG Liberty, Gareth Crosssman, dijo: "Creo que la gente no es consciente de lo que hacen estos aparatos y de lo humillante que es tener que mostrar tu cuerpo al desnudo.
La decisión de Heathrow de detener la prueba es la correcta. Sólo se deberían utilizar como alternativa a los cacheos al desnudo". A esta organización también le preocupa el efecto que pueda tener sobre la salud de los pasajeros y sobre el almacenamiento posterior de las imágenes que se hayan tomado.
Otro problema que destaca Guardans es que el escáner tampoco se ha planteado como un sustituto de las demás medidas de control que existen en la actualidad. "Se trata de una mera piel más de la cebolla. Si se planteara como algo voluntario y sustitutito de todas las demás, se podría empezar a hablar", aseguró.


