El presidente de EE UU, Barack Obama, se puso ayer al frente de la lucha contra el cambio climático. Tras las reuniones de ayer del G-8 y los países emergentes, reunidos en L'Aquila (Italia), Obama y sus socios se comprometieron a reducir el calentamiento global medio en 20, pero no fijaron porcentajes a recortar de emisiones de gases contaminantes.
"Ejerceremos el liderazgo contra el cambio climático", dijo Obama, que reconoció que será un camino largo y complicado por las diferencias entre las principales economías. El miércoles, el G-8 apostó por la reducción en un 80 % de las emisiones de CO2 para 2050 pero la oposición de los países emergentes ayer presentes en las reuniones provocó que se aprobara un pacto de mínimos. Otro acuerdo fue el que anunció el primer ministro australiano, Kevin Rudd, sobre el impulso del Instituto para la Captura y almacenaje de carbono.
Por otro lado, el presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, llegó ayer a L' Aquila como invitado para movilizar nuevas ayudas para África.

