Barcelona cuenta con un "nuevo aeropuerto". Así definió ayer el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la nueva terminal T1 de El Prat, que entra hoy en funcionamiento.
Zapatero inauguró ayer esta espectacular infraestructura diseñada por el arquitecto Ricardo Bofill, que duplica la capacidad del aeropuerto barcelonés hasta los 55 millones de pasajeros al año.
Ante el president de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, el ministro de Fomento, José Blanco, y los principales empresarios catalanes, Zapatero reconoció la labor del anterior Gobierno del PP, que con el apoyo de CiU, licitó la obra en 2003. Los trabajos se han alargado más de cinco años y han supuesto una inversión de 1.258 millones de euros.
"No queríamos una Cataluña limitada y con infraestructuras insuficientes", afirmó Zapatero, que prometió tener listo un "nuevo modelo de gestión aeroportuaria descentralizado antes de fin de año", en colaboración con las Autonomías, la "sociedad civil y los agentes económicos".
La entrada en funcionamiento de la T1 será gradual. Desde hoy operan en sus 544.000 m2las 19 aerolíneas de la alianza Star Alliance, entre las que está Spanair, que realizará el primer despegue de la terminal con el vuelo a Madrid de las 6.00. Después de verano se incorporará la alianza One World, con Iberia y Vueling, y antes de final de año Sky Team, con Air Europa.
En total, casi un centenar de compañías que dejarán en las actuales terminales (que pasan a llamarse T2) a Easy Jet o Air Berlin, entre otras.
El único aspecto negativo es que el metro no llegará hasta 2012 y el proyecto para el enlace con Cercanías se licitará este año. Autobuses lanzadera conectarán la T2 con una T1 que Bofill ayer consideró su "aportación a la historia de la arquitectura".




