Hay quien en horas de trabajo se las ingenia para conectarse a una de las redes sociales virtuales que han enganchado ya a millones de personas. Casi siempre entran en Facebook o MySpace, por citar sólo dos ejemplos, a escondidas temiendo la reprimenda de un superior o de un compañero que les reproche la pérdida de tiempo. A partir de ahora tienen argumentos para desmontar estas teorías.
Un instituto de investigación británico revela que las redes sociales aumentan la productividad y mejoran las relaciones laborales, lo que se traduce en que aportan más beneficios que perjuicios para la empresa.
El peligro más que en el uso de Facebook está en el abuso. A este respecto, el autor del estudio, Peter Bradwell, explica que como resulta muy difícil controlar el acceso a las webs, es mejor establecer un "límite en el tiempo de utilización". "Una vez que se aceptan las implicaciones que conlleva su uso, las consecuencias compensan en gran medida", concluye Bradwell.

