La Vuelta ha apostado por el espectáculo en los últimos kilómetros y lo ha conseguido. Atrás quedaron las etapas maratonianas que estaban predestinadas a que los velocistas se jugaran las victorias en los últimos metros. Ayer, uno de ellos, Hushovd (Cervelo) ganó contra todo pronóstico la quinta etapa (CaravacaMurcia), ya que a 18 kilómetros de meta estaba situado el Alto de la Cresta del Gallo.
Cavendish y Farrar, los reyes de la velocidad, se quedaron atrás, y así Hushovd se pudo dar un homenaje que ya perseguía desde el pasado Tour. El belga Gilbert (BEL/Omega PharmaLotto) sigue líder.




