Los vicios del capitán Haddock vacían las arcas de Moulinsart. El viejo lobo de mar de la serie animada Tintín y su gusto por el tabaco de pipa le han valido a la ficción la enemistad del Alto consejo turco de los medios audiovisuales (RTUK) y una multa de 24.100 euros.
El RTUK decidió sancionar a la cadena privada TV8, que emitía la serie basada en las viñetas de Hergé, por considerar que muestra escenas que vulneran la ley antitabaco turca, que prohíbe fumar en lugares públicos.
La misma suerte ha corrido Draper, el publicista de la serie estadounidense Mad Men. En este caso, la cadena que la televisaba tuvo que distorsionar los cigarrillos que aparecían en ella para poder seguir emitiéndola.
Uno de los miembros del organismo encargado de regularlos contenidos televisivos se mostró en desacuerdo con la medida por entender que la polémica genera más publicidad para las series vetadas.
La ley turca prohíbe estrictamente fumar en lugares públicos de cualquier índole y, sin embargo, el país es uno de los 10 primeros productores de tabaco del mundo.




