El actor era un experto en mujeres... y en LSD.
ADN.es
De John Barrymore, el abuelo de Drew, se decía que, acabado el alcohol, le daba a la colonia y al elixir bucal. Fatty Arbuckle se enfrentó en 1921 al más escandaloso juicio de Hollywood, acusado de violar y matar a la actriz Virginia Rappe.
El libro El grupo salvaje de Hollywood. Dioses y monstruos (T&B), de Juan Tejero, les demuestra a las estrellas de hoy que, en materia de excesos, todo está inventado. Y desde hace mucho tiempo.
Se trata del primer volumen de una trilogía dedicada a las estrellas hollywoodienses, y en él Tejero ha buscado "tratar en profundidad a unos pocos actores, en lugar de dedicar ocho páginas a un montón de ellos".
Para ello, realizó la selección final teniendo en cuenta la inexistencia de libros en español que trataran con detalle los capítulos más sórdidos o salvajes de actores muy conocidos.
Incluso Perez Hilton o la web TMZ lo tienen difícil para innovar. Las columnistas de la época dorada como Louella Parsons y Hedda Hopper ya traficaban con chismorreo de las colinas de Hollywood en los años treinta. Poderosas, estuvieron a punto de acabar con Ciudadano Kane.
EL LIBRO
'El grupo salvaje de Hollywood'
Juan Tejero
T&B Editores
CUATRO DESENFRENADOS DE LEYENDA
Steve McQueen
Juan Tejero cuenta en su libro que McQueen se alegró de la muerte de James Dean por las oportunidades profesionales que se le presentaban. Mujeriego compulsivo, McQueen se adelantó a su tiempo en materia de drogas, experimentando con LSD y peyote antes de convertirse en cocainómano. Inseguro sobre sus dotes para la actuación, le perseguía la paranoia.
Tallulah Bankhead
Como salvaje, se lleva la palma. Amiga de infancia de Zelda Fitzgerald, esta sureña bisexual, politoxicómana y alcohólica protagonizaba escándalos a diario, saltándose las normas de buena conducta que imponían entonces los estudios. Durante el rodaje de 'Náufragos' decidió prescindir de la ropa interior para provocara su compañero de reparto, John Hodiak, famoso por estar bien dotado.
Robert Mitchum
"Exceso" podría haber sido su segundo nombre. EL duro de Hollywood tendía a los ataques violentos. Fue acusado de antisemita. Denunció a la revista 'Confidential' por publicar que se había desnudado en una fiesta, untado el cuerpo de ketchup y exclamado: "Esto es una fiesta de disfraces, ¿no?. Pues yo voy de hamburguesa". No ganó la demanda.
Errol Flynn
A Flynn, que destacó por papeles que requerían lucir su anatomía en mallas (Robin Hood), se le han atribuido todo tipo de leyendas, la mayoría ciertas, como su costumbre de tocar el piano sin utilizar las manos. Aunque conquistó a cientos de mujeres y seguramente hombres, en 'Grupo salvaje' se cuenta uno de sus fracasos: Bette Davis se le resistió y acabó lanzándole un atizador de hierro a la cabeza.
Warren Beatty se acostó con 13.000 mujeres
Peter Biskind, uno de los críticos e historiadores del cine contemporáneo más respetados, escribió sobre la generación que tomó Hollywood al asalto en Moteros tranquilos, toros salvajes (Anagrama). Ahora, en un nuevo libro, se atreve a responder a una de las preguntas más difíciles de la meca del cine: ¿con cuántas mujeres se ha acostado Warren Beatty?
La cifra es sorprendentemente exacta: 12.775. Para llegar a tal número, Biskind, autor de la nueva biografía del actor Star: how Warren Beatty seduced America, ha utilizado lo que él llama "una simple aritmética".
En la biografía autorizada, Beatty habla por boca de Biskind de las habilidades sexuales de una joven Jane Fonda (la compara con una serpiente pitón), de las siete veces al día que hacía el amor con Joan Collins.
A la cantautora Carole King le propuso hacer el amor en su último trimestre de embarazo (por probarla experiencia) y a otras, como Diane Keaton, les sorprendía encontrarse en la cama de Beatty.
Isabelle Adjani, Julie Christie, Madonna y su esposa, Annette Bening, también tienen apariciones estelares.





