No sin mis derechos de autor. A Nick Rodwell, el actual titular de los derechos de Hergé y de su criatura Tintín, no le tiembla el pulso a la hora de explotar la imagen del periodista.
Desde hace un año, el heredero está litigando con el escritor Bob García y la asociación 1901 Promocom que, para homenajea a los tintinófilos, publicaron en 2005 y 2006 cinco estudios sobre el personaje, como Tintín en Baker Street.
La tirada media de cada número a penas alcanzó los 500 ejemplares y se financió con dinero de la asociación cultural sin ninguna intención de lucro en su distribución. Sin embargo, Rodwell los denunció a los tribunales. Un primer juicio eximió a los acusados, aunque un segundo proceso condenó al escritor a pagar una indemnización de 40.000 euros -más gastos- por daños al derecho moral del autor y al derecho patrimonial.
García tendrá que hacer frente a una orden de embargo al ser incapaz de reunir el dinero antes de la fecha límite, el pasado 11 de noviembre. Varias organizaciones de fans han amenazado con boicotear los museos y productos de Tintín y han acusado a Rodwell de falta de escrúpulos, pues no ha tenido dudas de venderla imagen del personaje a Hollywood.




