"Hemos decidido no facturar ni un euro más pero tampoco uno de menos", declaró ayer el presidente de Radio Televisión Española, Luis Fernández.
El responsable de la corporación se refería así a la decisión de disminuir paulatinamente los ingresos publicitarios de la televisión pública para evitar un cierre negativo en sus cuentas al final del ejercicio.
De esta forma, los anuncios en TVE , contratados durante el periodo de vigencia de la Ley de Financiación anterior, se verán reducidos a la mitad durante el último trimestre del año, a pesar de que ésta preveía el contrato de publicidad ilimitada sin restricciones en cuanto a la fecha de emisión.
"Con la medida -explicó Fernández- hemos encontrado el equilibrio presupuestario dentro del margen de maniobra que nos ofrecía la nueva ley, que hemos cumplido escrupulosamente desde su entrada en vigor el pasado 1 de septiembre".
El presidente de RTVE concluyó en la Comisión de Control Parlamentario celebrada ayer que el suyo es "un comportamiento ejemplar y leal que acierta con una transición adecuada" hasta la supresión total de la publicidad en el organismo público.

