Autoretrato de hace tres años con sus hijos Susan, Sarah y Samuelle.
Annie Leibovitz
Su compañera durante más de dos décadas, Susan Sontag, se quejaba de que hacía pocas fotos familiares. Cinco años después de la muerte de la novelista y ensayista y de su padre, Annie Leibovitz edita un autorretrato gráfico con más de 200 imágenes -acompañado de una exposición-.
En las instantáneas, se desvela como madre, hermana, hija y amante más allá de la meticulosa retratista de famosos, de la artista neoyorquina que fotografió a John Lennon en la cama con Yoko Ono pocas horas antes de morir y a un par de gabinetes presidenciales en el Despacho Oval. "No tengo dos vidas", afirma la fotógrafa, de 60 años, en Annie Leibovitz: vida de una fotógrafa 1990-2005 (Lunwerg). "Preparé este libro con Susan en la cabeza, como si estuviera a mi lado, diciéndome qué quería ver en él", explica la colaboradora de revistas como Vanity Fair, Rolling Stone y Vogue, que a partir de los ochenta le abrieron las puertas tanto de Hollywood como de la Casa Blanca. Como sucedía unos años antes con Richard Avedon, nadie decía que no a posar para el objetivo de Annie Leibovitz. Ahora ya no debe ni preguntar. Hace un par de años logró irritar en una larga sesión de fotos a la reina de Inglaterra, Isabel II, y sentó a Mijail Gorbachov en un automóvil con los restos del muro de Berlín tras la ventanilla y una bolsa de Louis Vuitton en su regazo. "Me encanta la calle. Me encanta ir a casa de alguien, ver qué tiene en las paredes, en qué silla se sienta. Me gusta ver como vive. [...] Luego En las instantáneas, se desvela como madre, hermana, hija y amante más allá de la meticulosa retratista de famosos, de la artista neoyorquina que fotografió a John Lennon en la cama con Yoko Ono pocas horas antes de morir y aun par de gabinetes presidenciales en el Despacho Oval. "No tengo dos vidas", afirma la fotógrafa, de 60 años, en Annie Leibovitz: vida de una fotógrafa 1990-2005 (Lunwerg). "Preparé este libro con Susan en la cabeza, como si estuviera a mi lado, diciéndome qué quería ver en él", explica la colaboradora de revistas como Vanity Fair, Rolling Stone y Vogue, que a partir de los ochenta le abrieron las puertas tanto de Hollywood como de la Casa Blanca. Como sucedía unos años antes con Richard Avedon, nadie decía que no a posar para el objetivo de Annie Leibovitz. Ahora ya no debe ni preguntar. Hace un par de años logró irritar en una larga sesión de fotos a la reina de Inglaterra, Isabel II, y sentó a Mijail Gorbachov en un automóvil con los restos del muro de Berlín tras la ventanilla y una bolsa de Louis Vuitton en su regazo. "Me encanta la calle. Me encanta ir a casa de alguien, ver qué tiene en las paredes, en qué silla se sienta. Me gusta ver como vive. [...] Luego comprendí que la fotografía era aquello", relata Leibovitz, que en 1991 puso a una desnuda y embarazada Demi Moore en la portada de Vanity Fair. "Era una idea muy radical por aquel entonces", explica.
En los noventa, cuando se inicia esta compilación, Leibovitz quiso dejar atrás por un tiempo su faceta más frívola, la que retrataba a los Rolling Stones de gira, y siguiendo los consejos de Sontag, abandonó el estudio de la calle Wandam de Nueva York, el equipo de trabajo y se colgó una cámara para adentrarse en la Sarajevo de 1993. "No quiero volver a encontrarme es una situación, como aquélla, sobre todo ahora que tengo hijos", narra la fotógrafa que en 1998 se encerró durante meses con su compañera para que ésta recibiera un tratamiento contra el cáncer. La fotografió en su lecho de muerte, como hizo con su padre pocos meses después. Durante un mes, confiesa, lloré cada día preparando este libro. "De todo lo que he hecho en mi vida, ésta es la tarea que más se ha acercado a mi esencia".
LA OBRA
'Annie Leibovitz: vida de una fotógrafa 1990-2005'
Annie Leibovitz
Lunwerg
ARTISTA, AMANTE Y MADRE
La Administración Bush al completo en el Despacho Oval tras los atentados del 11 de septiembre o Tom Cruise y Katie Holmes posando con la recién nacida hija de ambos, Suri. Estas dos instantáneas que explican el poder de una portada en el estrenado siglo XXI podrán verse desde el próximo 19 de junio hasta el 6 de septiembre en la Sala Alcalá 31, sede de la Consejería de Cultura, Deporte y Turismo de Madrid. Tras pasar por París, Londres y Berlín, llega a nuestro país la exposición Annie Leibovitz: vida de una fotógrafa 1990-2005.
Organizada por el Museo de Brooklyn de Nueva York, la muestra combina las obras de gran formato de paisajes o campañas publicitarias y encargos periodísticos con imágenes privadas de sus familiares y amigos, muchos de ellos realizados en blanco y negro.


