El hiperactivo y archipremiado Álvaro Pombo (Santander, 1939) bebe un Glenmorangie con aguay hielo, como todos sus personajes, mientras nos habla de su última novela Virginia o el interior del mundo (Planeta) y del poemario Los enunciados protocolarios (Fundación José Manuel Lara). Con eficiencia germana y altas dosis de humor inglés afirma: "Yo escribo siempre la mejor novela que sé hacer cada año. Soy muy de plazos, muy burócrata. En casa siempre hemos sido muy serios".
¿Es cierto que cuando usted muera una "fiebre pombónica recorrerá el mundo?
Es la última tontada que he dicho y ha tenido un éxito bárbaro. Un revival Pombo comenzará tan pronto como yo presente suelas.
¿Qué quisiera que dijeran de usted una vez fallecido?
Me encantaría que en mi epitafio pusiera: "Hortera y mártir, fue derecho al cielo".
Virginia, la protagonista de su novela, no ve la muerte con su mismo sentido del humor.
. La muerte no deja de ser algo muy cómico. La muerte de los demás es terrible, pero uno siempre se apaña con sus propias enfermedades o con su propia muerte.
Pero no la de un gran amor...
Virginia se rebela ante la muerte de Casimiro. Al final da igual que aceptes o no la muerte, ahí está, pero lidiar con la pérdida es otra cosa. La gente no ama cosas importantes, ama lo que ama.
Como muchos, la joven recurre a unos desaprensivos que la engañan con trucos...
Los Bárcena es mi invención cómica más poderosa en muchos años. Este matrimonio le ofrece una salida falsa. Nunca más podrá reencontrarse con él, esa es la radicalidad de la muerte.
Pero, Virginia prefiere regocijarse en su dolor, en su pérdida que recuperar su vida.
Ella se encierra en su finca y se pierde en un mundo interior que la conduce a la destrucción. Ser feliz, al fin y al cabo, no es tan difícil: comer una merluza rebozada, tener una casa bonita y tener amigos...
Ambienta su novela en el Santander de los años veinte, ¿no ha caído en la moda de escribir libros sobre la Guerra Civil?
La gente no acaba de entender que en las novelas, el tema importa poco. Tiene que estar bien hecha, bien escrita. Isaac Rosa escribió ¡Otra maldita novela sobre la Guerra Civil!. Tenía cierta razón. Es un asunto fascinante, sin duda, pero el tema o la erudición no hacen una novela.
Sus personajes son muy anglófilos y usted estudió y vivió en Reino Unido, ¿añora esos tiempos?
Soy sin duda un anglófilo literario, pero últimamente me estoy volviendo americanófilo.
Le dedica a Obama unos versus en su último poemario.
Me fascina Obama. Estoy entre los esperanzados. Tengo un blog que se llama The First Dog, dedicado a él.
¿Tiene un blog?
Hace sólo unas semanas. Tengo muchas ganas de meterme en las nuevas tecnologías.
¿Qué le gusta de la red?
Me gusta la Wikipedia, con todos sus errores. Adoro los mails y me gustan los SMS.
¿Un académico de la lengua que escribe 'xp'?
Estoy encantado con el lenguaje de los SMS, porque es xq y mañana, mñn. No estamos desprestigiando el castellano, estamos avanzando en una nueva manera de comunicarnos. Toda la campaña de Obama estuvo basada en esto.

