Edith, Lorina y Alice Liddell en Christ Church, Oxford. Verano de 1858.
Lewis Carroll
"Yo siempre le llamo Lewis Carroll Carroll porque él fue el primer Humbert Humbert . ¿Han visto sus fotografías de niñas pequeñas?".
Vladimir Nabokov acusó de esta manera al autor victoriano de ser un pariente lejano de su famoso adorador de nínfulas. Lo hizo en una entrevista concedida a Vogue en 1966. Y la de Nabokov es más o menos la visión moderna de la fotografía de Charles Lutwigde Dodgson, Lewis Carroll para la literatura. Sus imágenes de niñas como las hermanas Liddell, las hijas del decano de Oxford (Alice Liddell, su preferida, inspiraría Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo) disfrazadas o en poses ambiguas pueden provocar incomodidad al espectador contemporáneo. Él mismo se encargó de que las placas de las fotos de menores desnudos se destruyesen tras su muerte.
El resto sobrevivieron y ahora Phaidon edita un libro con más de 50 de ellas. La visión de la Inglaterra victoriana que ofrecen no podría ser más relevante: Carroll tuvo acceso a todos los artistas que dieron forma a la época, y se encargó de fotografiar a Tennyson, a John Everett Millais o al poeta y pintor prerrafaelita Dante Gabriel Rosetti. También sus paisajes y bodegones dicen mucho de aquella era.
Pero son las fotos de niños las que resultan sin duda más interesantes. Y no precisa mente porque vengan acompañadas del incómodo ruido de la polémica. Se dice ame-nudo que la idea del "niño" que tenemos hoy en día, como un ser puro, preintelectual y digno de adoración, se fraguó en la Inglaterra victoriana. Y cuando se afirma tal cosa se suele citar como ejemplos palmarios la Alicia de Carroll y el Peter Pan de J. M. Barrie. Que existan fotografías del propio Carroll retratando niños según él creía que merecían ser retratados (recreando escenarios míticos, vestidos de mendigos o de matemáticos soñadores) sólo puede definirse como un lujo histórico. Discutir sobre la visión de Carroll de la infancia resulta un poco más trivial cuando simplemente esa visión puede contemplarse en un álbum.
EL PERFIL
Vida de un matemático tartamudo en Oxford
Uno de los 11 hijos de una familia de clérigos y militares, Carroll destacó por sus habilidades para la lógica y la matemática (entre otras cosas, inventó el Scrabble). Aún así, fantaseó con la idea de vivir de la fotografía. El autor sufría un grave tartamudeo y se ha escrito, aunque no está probado, que sólo cuando hablaba con niños, dejaba de tartamudear. Su amiga Alice Liddell le pidió que pusiera por escrito las historias que le contaba en sus excursiones y que se convertirían en 'Alicia en el país de las maravillas'.
Enlaces recomendados
EL VOLUMEN
'Lewis Carroll'
Anne Higonnet
Phaidon
Higonnet, autora de una 'Historia y crisis del ideal de infancia' analiza 56 fotografías tomadas por Carroll. Las imágenes, que ofrecen un catálogo visual de la época, recogen a su familia y amigos ya varios victorianos ilustres.





