Un joven apoya su brazo sobre una pared llena del mismo fuel que va dando color a su traje de voluntario. Está exhausto. Se toma un descanso en la limpieza que lleva a cabo en la isla de Ons (Pontevedra), integrada en el Parque Nacional das Illas Atlánticas, recientemente declarada Zona de Especial Protección. Hace un mes y medio que se hundió el Prestige, tres semanas que el vertido llegó a las Rías Baixas y 15 días que el presidente Aznar reconoció "errores de apreciación".
Pero aquí no hay espacio para las fechas y ni para los políticos. Sólo hay hueco para la solidaridad. Este joven es parte de una cadena humana creada de manera espontánea y que refleja el movimiento y la unión del hombre ante una catástrofe. Es uno de los protagonistas de una exposición que se inaugura hoy en Vigo aprovechando el quinto aniversario del hundimiento del Prestige, que tal día como hoy se partía en dos a 130 millas de Fisterra (A Coruña).
Muestra fotográfica
Con la fecha como gancho, la delegación de la agencia Efe en Galicia cierra una "deuda pendiente" con los 300.000 voluntarios que acudieron a sofocar el grito de dolor de una tierra que veía como su esencia, el mar, se teñía de negro. Tal y como reconoce el alma máter de esta muestra, Arturo Larena, O triunfo da solidariedade (El triunfo de la solidaridad) homenajea en Vigo a los "grandes olvidados de esta tragedia", dejando de lado todo lo demás.
Enlaces recomendados
Se trata de una selección de 44 fotografías realizadas por 13 profesionales de la agencia. Han tenido que escoger las mejores de un total de 3.000 instantáneas que dieron la vuelta al mundo y que desde hoy se reúnen en el Centro Tecnológico del Mar.
Las hay de todas las formas y contenidos. Se podrían hacer tantas exposiciones como fotógrafos cubrieron el evento. Pero todas las instantáneas tienen un punto en común: la unión, el cansancio y el sentimiento que condujo a miles de personas, sin distinciones, a construir su propia barrera para frenar la mayor tragedia ecológica de España.




