Los típicos sombreros mexicanos -tan apreciados por algunos turistas que visitan Barcelona- brillaron ayer por su ausencia en el Poble Espanyol. Y eso que era el momento idóneo para llevarlos dado que se celebraba la Semana de México en Barcelona. En su lugar, cobraron protagonismo las máscaras de lucha libre mexicana. Y los mariachis, por supuesto."Hemos conseguido la magia de traer un pedacito de México a Barcelona, explica Ciro Medina, director de El Grito Producciones, una empresa -"nacida de la nostalgia"- dedicada a organizar eventos mexicanos en Europa, entre ellos, este festival.
Entre las actividades que han tenido lugar desde el miércoles destaca la lucha libre. "Es un culebrón para hombres", define Medina. Y para mujeres y niños. De hecho, estos últimos disfrutaron de lo lindo jaleando a los luchadores. Eso sí: todo deber quedar en el ring. "¡Niños! No hagan esto en casa. Es para profesionales", les advierten antes de empezar.


