El 26 de noviembre de 2008, diez ataques terroristas coordinados en la capital financiera de la India, Bombay, acabaron con la vida de 173 personas e hirieron a otras 327. La operación fue reivindicada por un grupo islamista poco conocido, los Myahidines del Decán, en un correo electrónico enviado a varios medios. Más de un año después, los gobiernos indio y pakistaní aún intentan averiguar quiénes son los verdaderos culpables. La manzana de la discordia entre ambas potencias atómicas es el territorio de Cachemira, que ambas se disputan.
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