En otra película tipo descenso-a-los-infiernos, dos personajes empezarían bien y acabarían (mal) convertidos en camello y 'stripper'. Pero en un filme del franco-argentino Gaspar Noe lo del trapicheo de drogas y sexo es sólo el principio. Ya partir de ahí es cuando las cosas se ponen realmente feas. En 'Enter the void', el controvertido director arrastra a sus personajes, dos hermanos, por los ambientes más sórdidos de Tokio y les sigue con cámara temblorosa. Si en 'Irreversible' repugnó con su famosa escena de la violación, en ésta filma un coito desde la vagina. Supera eso, Lars von Trier.
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