El secretario general de ELA, Adolfo Muñoz "Txiki", ha dicho hoy que la reforma laboral aprobada ayer en el Congreso supone "una carnicería obscena en un proceso sumarísimo contra los derechos laborales".
La reforma laboral salió ayer adelante en la comisión de Trabajo del Congreso con los votos en solitario del PSOE, aunque la aprobación del proyecto de Ley fue facilitada por la abstención de PNV y CiU, tras pactar los socialistas algunas enmiendas con estas formaciones.
En conferencia de prensa en Bilbao, dirigentes de ELA han censurado "la colaboración necesaria" de los partidos nacionalistas en la aprobación de la reforma, ya que si uno de esos grupos hubiese votado en contra se hubiese rechazado, según han evidenciado.
Muñoz ha considerado, además, que la aportación del PNV ha supuesto endurecer el contenido inicial de la reforma.
Debido a las enmiendas introducidas al proyecto de Ley, uno de los principales cambios, acordado con el PNV, es la aclaración de las causas económicas de despido objetivo, lo que permitirá extinciones de contratos en las empresas con pérdidas "actuales o previstas", o con disminución persistente de los ingresos, que puedan afectar a su viabilidad.
El dirigente sindical ha indicado que la reforma laboral supone "la lesión de derechos más importante desde el inicio de la Transición" española y ha opinado que "el PP está encantado viendo cómo unos presuntos socialdemócratas se hacen el harakiri".
Ante la "gran indefensión" que va a provocar a los trabajadores, Muñoz ha apostado por fortalecer el sindicato "para podernos defender".
Ha denunciado que con la reforma laboral aprobada "hay un proceso de sustitución de quienes tienen condiciones dignas y estables para buscar mano de obra barata y sin derechos".
El dirigente de ELA ha criticado también el procedimiento "antidemocrático" seguido para aprobarla habilitando las fechas estivales con dicho fin y ha acusado a los partidos con opciones de gobernar de haberse convertido en "delegaciones" de intereses económicos y de "competir" entre ellas para defender los intereses de la patronal.
ELA considera que se ha confirmado el empeoramiento de la reforma laboral en el trámite parlamentario que preveía ya que, según sus dirigentes, lo aprobado "facilita aún más" el despido y el descuelgue empresarial de los convenios y extiende más el contrato para el fomento de la contratación indefinida, con indemnización más barata por despido improcedente.
También critica que lo aprobado "compromete al gobierno a que en seis meses presentará una iniciativa legislativa para reformar la negociación colectiva".
Muñoz se ha mostrado "terriblemente preocupado" por "el desaguisado", que, a su juicio, "se va a hacer con la negociación colectiva" en su futura reforma al considerar que se pretende "centralizarla en Madrid para empobrecer las condiciones de trabajo. Nadie discute -ha argumentado- que los convenios estatales son una basura".
Ha reprochado la actitud de CCOO y UGT de "posibilitar la estructura de negociación colectiva que quiere la patronal" con el objetivo de lograr "el monopolio representativo" vía centralización e impedir que "podamos elegir el ámbito y los contenidos" a negociar.
Muñoz ha censurado la negociación en la mesa de diálogo social sobre este asunto y ha opinado que desde ese punto de vista, "la huelga general del 29 de septiembre -convocada por CCOO y UGT- no tiene ninguna credibilidad".




