El Gobierno portugués vetó la venta del 30% de la brasileña Vivo a Telefónica, por 7.150 millones de euros, que había aceptado el 73,9% de los accionistas de Portugal Telecom (PT) en la votación de la asamblea celebrada hoy.
El representante del Estado hizo uso de la "acción de oro", con derechos especiales, que mantiene en la compañía para rechazar la operación.
Fuentes de la asamblea, que se celebró a puerta cerrada, informaron que sólo un 26% del capital representado votó contra la venta en la reunión, en la que estuvo representado el 68,5% de los accionistas y se negó el derecho de voto a un 6% relacionado con Telefónica.




