La crisis provoca dificultades a la hora de desconectar del trabajo. Más de la mitad de los españoles admite que no puede evadirse de la rutina laboral desde que aparecieron los números rojos en la economía y la tasa de paro comenzó su escalada hasta superar los cuatro millones de desempleados.
Son varios los informes que vienen a reforzar esta tesis de que en época de vacas flacas, la preocupación por el trabajo es más evidente que en bonanza económica. El último estudio lo ha elaborado el portal informático conzumo.com, que aporta que el 47% de los encuestados admite que revisa el correo electrónico todos los días incluso los festivos o en vacaciones y el 23% está pensando en sus tareas pendientes al regreso.
Otra reciente encuesta, en este caso del portal hotels.com, se atrevía a radiografiar la tipología de los que no desconectan. Según su clasificación, un 35% de los clientes se conectan un par de veces durante las vacaciones, el 23% confiesa que lo hace una vez al día y otro 10% se conecta en días alternativos.
La mayoría de los que no desconectan de su trabajo encuentran en los viajes fuera de su residencia habitual el método perfecto para evadirse, aunque un 14% considera que el acceso a las tecnologías impide tomarse un respiro total.
EL APUNTE
Tres de cada 10 jefes ven desmotivación
Tres de cada 10 jefes creen que sus trabajadores no se sienten motivados en su entorno laboral, frente a algo más de la mitad que considera que sí lo está. Un informe de la empresa de trabajo temporal Unique revela que dos tercios de los directivos no saben o desconocen fórmulas para motivara sus plantillas, a pesar de que repercute en la productividad y, por tanto, en la cuenta de resultados.




