Barack Obama no es John F. Kennedy y por eso en el proyecto de presupuesto para el 2011 que hoy envía al Congreso se han suprimido las partidas públicas para que el hombre regrese a la luna. Por contra, ha invitado a que la iniciativa privada construya lasnuevas naves tripuladas que hagan posible este sueño que EE UU no puede asumir ya desde las arcas públicas.
El presidente estadounidense presentará un presupuesto de 3,8 billones de dólares (2,7 billones de euros) que sólo mantiene los gastos en educación, investigación y en seguridad nacional. Los futuros recortes han provocado tantos enfados entre republicanos y demócratas que no quieren que se toquen las obras y gastos del Estado en sus lugares de origen. Y eso, a pesar de los agujeros en las cuentas nacionales y de que el déficit alcance este año los ,3 billones de dólares.




