La economía alemana empieza a dar síntomas de recuperación y en el segundo trimestre el Producto Interior Bruto (PIB) registró un ligero crecimiento, por primera vez desde el primer trimestre de 2008.
Lo mismo ha ocurrido con el PIB francés. El indicador económico de ambos países ha crecido un 0,3%, lo que supone romper con cuatro trimestres consecutivos de caída.
Alemania
Según los datos publicados hoy por la Oficina Federal de Estadística, el PIB ha experimentado en el segundo trimestre un incremento del 0,3% en comparación con los tres meses precedentes.
El ligero crecimiento durante el segundo trimestre se ha debido fundamentalmente a los impulsos registrados en el consumo interno y en las inversiones públicas.
También el comercio exterior ha contribuido a dar un impulso a la economía; aunque la demanda exterior ha disminuido como consecuencia de la crisis mundial, las importaciones se han reducido más que las exportaciones, lo que ha contribuido a mejorar el superávit de la balanza comercial.
Francia
Se trata de un dato inesperado, según la ministra francesa de Economía, Christine Lagarde, que se sustenta también en el mejor comportamiento de lo previsto en el consumo interno y en las exportaciones. El Instituto Nacional de Estadística (INSEE) ha confirmado los datos adelantados por la ministra y ha precisado, en un comunicado, que en el conjunto del año el crecimiento adquirido del PIB fue de un 2,4% negativo. Estadística atribuye a la mejora de las exportaciones el crecimiento económico en el segundo trimestre, cuando se incrementaron un 1% frente a la caída del 7,1% registrada en el trimestre precedente.




