Los precios al productor de Japón bajaron en junio un 6,6 por ciento respecto al mismo mes del año anterior, el mayor descenso en 49 años, informó hoy el Banco de Japón (BOJ),
El informe preliminar del Banco de Japón constata que el mes pasado los precios se situaron en 102,6 respecto a una base de 100 establecida en el año 2005.
Se trata del mayor descenso de los precios al productor en la segunda economía mundial desde que, en 1960, el BOJ comenzó a divulgar los datos de este indicador, y se debe a la caída del precio del petróleo, que arrastró además el precio de los materiales siderúrgicos, y a la débil demanda procedente de los fabricantes japoneses.
El precio del petróleo y el carbón, incluida la gasolina, bajaron un 41,7 por ciento, los metales no ferrosos se abarataron un 29,1 por ciento y los productos de hierro y acero se vendieron a un precio del 9,3 por ciento inferior al de junio del año pasado.
La caída registrada en junio siguió al descenso del 5,4 por ciento en mayo y del 3,8 por ciento en abril, y es mayor al retroceso pronosticado por una encuesta de la agencia local Kyodo, que vaticinaba una caída interanual del 6,3 por ciento.
Así, el último hundimiento de los precios al productor confirman el ritmo inflacionista adoptado por la economía japonesa, reforzado también recientemente por el Índice de Precios al Consumo (IPC), que cayó en mayo un 1,1 por ciento.
Los precios de los equipos electrónicos bajó a consecuencia del descenso de la demanda, ocasionado por el deterioro de la economía japonesa, en recesión desde noviembre pasado.
La variación interanual de los precios de las importaciones medidos en yenes fue del 32,2 por ciento a la baja, y un 26,5 por ciento menos en términos de las divisas en las que se realizaron estas compras.
Los precios de las exportaciones descendieron un 12,8 por ciento en yenes y un 5,1 por ciento en términos de las divisas en las que fueron pactados sus intercambios, ambos datos respecto a los registrados en junio de 2008.




