General Motors (GM) ha anunciado que acelerará para finales de 2010 el despido de decenas de miles de trabajadores y el cierre de plantas en Estados Unidos en su carrera contra el reloj para evitar la suspensión de pagos.
El nuevo plan de viabilidad supondrá la desaparición este año de las marcas Saturn, Hummer, Pontiac y Saab, y el despido de 21.000 personas y el cierre de 13 plantas en Estados Unidos el próximo año.
La empresa también ha anunciado un plan de canje de 27.000 millones de deuda no asegurada por acciones y ha advertido de que si sus acreedores no aceptan las condiciones y cambian al menos 10.000 millones de dólares antes del 1 de junio, se tendrá que declarar en quiebra.
"En el caso de que GM no reciba antes del 1 de junio de 2009 suficientes ofertas para consumar el intercambio, General Motors espera acogerse al Código de Quiebra de EE UU", ha informado la compañía.
Mejor la reestructuración
Durante una conferencia de prensa celebrada en Detroit poco después del anuncio, el presidente de General Motors, Fritz Henderson, ha reafirmado que la empresa sigue prefiriendo reestructurarse sin tener que recurrir a la suspensión de pagos.
Henderson ha confirmado que la oferta a los acreedores es de 225 acciones por cada 1.000 dólares de deuda.
"El objetivo del intercambio de bonos es básicamente reducir los 27.000 millones de dólares de deuda en aproximadamente 24.000 millones de dólares", ha explicado Henderson.




