La Comisión Europea ha dado este miércoles su visto bueno a las medidas de apoyo al sector financiero puestas en marcha por el Gobierno austríaco, que incluyen garantías públicas, inyecciones de capital y créditos y que tienen un presupuesto total de 90.000 millones de euros.
El ejecutivo de la UE quedó satisfecho con las modificaciones efectuadas por Viena al plan original, para garantizar el mínimo perjuicio a la competencia y adaptarlo a las orientaciones emitidas por Bruselas para este tipo de ayudas.
Las autoridades austríacas comunicaron en octubre a Bruselas su intención de establecer un mecanismo de apoyo a los bancos y aseguradoras del país, para impulsar el crédito interbancario y contribuir a la normalización de los mercados.
75.000 millones para bancos en dificultades
En una "intensa negociación", la Comisión se esforzó por garantizar la adecuación de las medidas con la normativa europea y, en especial, que se fijara un interés adecuado sobre las inyecciones de capital así como incentivos para impulsar la devolución al Estado de las ayudas
.Por un lado, Viena dotará con hasta 75.000 millones de euros a un nuevo mecanismo que recabará depósitos de las entidades y fondos en el mercado para distribuirlos después entre los bancos con dificultades para encontrar financiación.
Por otra parte, destinará hasta 15.000 millones de euros a ofrecer garantías sobre los activos, así como créditos y recapitalizaciones.
Dos novedades importantes
Bruselas incide en que el plan austríaco contiene dos instrumentos novedosos: la creación de una entidad de compensación, encargado de recabar los depósitos de las entidades y otros fondos y de la distribución posterior, y la posibilidad de obtener garantías sobre los activos.De esta manera, explicó la Comisión, se protege a los bancos receptores de posibles ajustes en el valor de los activos.
En este orden, el plan incluye condiciones estrictas para los casos de recapitalización, como la limitación de los dividendos y unos intereses crecientes, que serán más altos para los bancos con problemas de viabilidad.
La Comisión cree que las medidas propuestas por Austria son un medio adecuado para restaurar la confianza en las instituciones de crédito del país y para estimular el préstamo interbancario. Viena informará al ejecutivo comunitario si en el plazo de seis meses tiene que prolongar la ayuda




