Los Montes de Piedad surgieron en Italia en el siglo XV, eran entidades de carácter benéfico y caritativo para que las personas sin recursos económicos pudieran empeñar sus pertenencias y salir hacia delante. El objetivo era que los pobres no cayeran en manos de la usura y recibieran un precio justo por su material o no se vieran obligados a pagar intereses superiores al 20% por el dinero prestado.
Estas instituciones concedían préstamos sin intereses y utilizaban como garantía de pago las joyas y ropas de las personas necesitadas que los solicitaran. El dinero que se prestaba a los pobres provenía de donaciones de la realeza y la Iglesia católica y de depósitos en metálico de clases sociales más pudientes.
Los Montes de Piedad fueron el origen de las Cajas de Ahorro. El más antiguo fue el de Caja Madrid -fundado por el sacerdote Francisco Piquer en diciembre de 1702-, que aún permanece activo y que en estos primeros meses de 2008 ha experimentado un incremento importante de su actividad.
La llegada española a América exportó los Montes de Piedad al otro lado del 'charco'. Hoy en día actúan en Latinoamérica numerosos montes que siguen prestando dinero. Por poner un ejemplo, el Nacional Monte de Piedad mexicano, fundado por Pedro Romero de Terreros en 1775, aumentó sus ingresos al prestar más de 50 millones de euros en enero de este año.




