El consejero delegado del cuarto operador de telefonía móvil "Yoigo" (antigua Xfera), Johan Andsjoe
EFE
El operador francés de telefonía France Télécom, propietario de Orange, estudia actualmente la compra de su rival escandinavo TeliaSonera, una operación de gran calado si se tiene en cuenta que el valor de la compañía nórdica en bolsa es de 30.000 millones de euros, según ha publicado este martes el diario francés Le Figaro.
Con un valor empresarial de 34.000 millones de euros y una rentabilidad operativa del 27%, muy superior a la rentabilidad del 11% que registra Orange, la adquisición de TeliaSonera sería la mayor operación llevada a cabo en Francia desde la burbuja de finales de los años noventa y un auténtico giro estratégico para el operador galo.
Sin embargo, no sólo desde el punto de vista financiero sino también desde el político la compra tiene su complejidad porque TeliaSonera nació en 2002 como consecuencia del acercamiento de dos antiguos monopolios, el sueco Telia y el finlandés Sonera.
Francia, Finlandia y Suecia son accionistas
Por ello, el operador tiene una participación del Estado sueco del 37,3 % y del 13,7% del finlandés. Por su parte, el Estado francés mantiene el 18,17 % del capital de Orange a pesar de que el monopolio fue privatizado cuando el Estado se quedó con menos del 50% del capital a finales de 2004.
Así pues, Orange, que tiene un valor en Bolsa de 58.000 millones de euros, estudia junto a la Agencia de Participaciones del Estado, un esquema de compra consistente en hacerse con TeliaSonera mediante un intercambio de acciones. La posición del Estado galo en la nueva compañía se diluiría y los Estados sueco y finlandés podrían entrar en la misma.
Para estabilizar el accionariado podrían entrar en el capital uno o varios fondos de inversión soberanos. Le Figaro añade que podrían trascurrir varias semanas antes de anunciarse la apertura de negociaciones formales y que la operación no podrá hacerse sin un acuerdo amistoso entre los accionistas estatales.
La unión de Orange y TeliaSonera daría lugar a un nuevo gigante con una cifra de negocios de 63.000 millones de euros, el tercer operador europeo en términos de capitalización bursátil detrás de Telefónica y Vodafone pero por delante del eterno rival de Deutsche Telekom, que tiene una cifra de negocios de 62.500 millones.
Tendría además una sólida implantación en Europa donde estaría presente, además de en Francia, en Reino Unido, España y Escandinavia. En los países emergentes de Africa y Asia, así como en Turquía podría seguir creciendo y supondría igualmente un gran avance tecnológico dado que Orange está bien posicionado en el mercado de la fibra óptica y Sonera está reconocido como el operador móvil más puntero.





