Ignacio de Polanco, actual presidente de PRISA tras la muerte de su padre, Jesús.
EFE
La familia Polanco ha comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) el protocolo familiar que regirá el ejercicio de voto y la transmisión del 50,356% de las acciones de la sociedad familiar Rucandio, mediante la que controlan Prisa, tras la muerte de Jesús de Polanco.
Este protocolo indica que no será posible la venta de Rucandio -es decir, del grupo que controla Prisa- hasta diez años después de la muerte de Jesús de Polanco, que tuvo lugar el pasado 21 de julio.
El acuerdo fue suscrito en diciembre de 2003 por el propio Jesús de Polanco, su mujer, Isabel Moreno Pucel, y sus cuatro hijos, Ignacio, Isabel, María Jesús y Manuel. En una de sus claúsulas añade que cumplido este plazo, la venta de parte de Rucandio a terceros necesitará el consenso unánime de todos los accionistas de la sociedad.
No obstante, se podrán vender a terceros acciones de la sociedad Rucandio antes de diez años si hay un acuerdo unánime de los cuatro hijos del fundador del grupo empresarial.
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Asimismo, quedan excluidas de este pacto las transmisiones a favor de hijos y las aportaciones a sociedades patrimoniales.
Las aportaciones de acciones a sociedades patrimoniales están admitidas y serán libres, siempre que en ellas los miembros de la familia Polanco tengan el control y recaiga en alguno de ellos la representación de la sociedad.
Tras el fallecimiento de Jesús de Polanco, que era titular de los derechos políticos del 50,356% de Rucandio, el pleno dominio de las acciones de la sociedad familiar recayó en los mencionados cuatro hijos del empresario. Uno de ellos, Ignacio, es el actual presidente de Prisa.





