La Roja llega a Johannesburgo, escenario de la final
EFE
Es el escenario en el que Nelson Mandela realizó su primer discurso multitudinario tras su liberación en 1990. Es donde miles de personas se congregaron en 1993 para llorar la muerte de Chris Hani, antiguo líder del Partido Comunista de Suráfrica. Es el Soccer City, el imponente estadio en el que España y Holanda jugarán la final del Mundial.
El majestuoso estadio está situado al suroeste de Johanesburgo, muy próximo a una de las zonas más pasionales con el fútbol: la región de Soweto, donde vive cerca de un 40% de la población de la ciudad.
El Soccer City es el estadiomás grande de África. Y destaca por una fachada diseñada en forma de calabaza, elemento representativo de todo el continenten africano. Actualmente dispone de 84.490 localidades y fue donde Suráfrica conquistó la Copa de África como anfitriona en 1996.
Su forma innovadora y las connotaciones culturales que simboliza le han valido todo tipo de distinciones. Su diseño hace que desde lejos no se aprecien curvas. La calabaza está situada sobre un estrado elevado, por encima del cual se encuentra un “hoyo de fuego”, que ofrece una imagen espectacular por la noche, con las luces encendidas.
La fachada está construida con material de fibra laminada que está reforzada con paneles de hormigón armado. Está compuesta por ocho colores y dos texturas que hacen referencia a los tonos y las texturas de la calabaza.
Tras la incertidumbre que rodeó la construcción de los estadios del Mundial en los últimos años, Suráfrica ha aprobado finalmente con nota este apartado organizativo del Mundial. Uno de los más importantes. Y pese a que en algunos partidos de la primera fase no se llenaron los estadios, el índice de asistencia ha sido muy notable en todos los partidos celebrados. El primer Mundial africano se puede considerar un éxito.
“El espíritu de Nelson Mandela está presente en el Soccer City Stadium”, destacó Joseph Blatter, presidente de la FIFA, en su discurso inaugural del Mundial. El año de construcción de este estadio fue en 1987, y fue sufragado por varios dirigentes de clubes de fútbol surafricano.
“El viejo campo era impresionante, pero éste es mayor y más distinguido. De hecho, la primera vez que lo visité, me costó reconocerlo”, explicó Lucas Radebe, uno de los futbolistas más célebres de Suráfrica.
ORGANIZACIÓN BRILLANTE
Sin la mística y el simbolismo histórico del Ellis Park donde Suráfrica ganó el Mundial de rugby en 1995, otro de los estadios del Mundial a escasa distancia del Soccer City en la misma Johanesburgo, este estadio es el más moderno y artístico de los 10 de la Copa del Mundo africana.
África se ha doctorado ante el mundo con una organización, hasta el momento, brillante. Todas las sedes, desde la más pequeña (el Estadio Royal Bafokeng de Rustenburgo) hasta el Soccer City han dado color a este Mundial. El color de África.





